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2026-10-31

Qué incluye una consultoría de IA de dos horas, y qué no

Cuando una empresa oye hablar de IA por todas partes y no sabe por dónde empezar, lo habitual es saltar a comprar una herramienta o a apuntarse a un curso. Antes de eso hay un paso más barato: sentarse una vez, con quien decide y quien conoce el día a día, y ordenar lo que ya hay.

Eso es lo que hacemos en una sesión de consultoría de IA. Dura dos horas, la da Juan Carlos y termina con un documento de una página. Aquí cuento cómo es de principio a fin y, sobre todo, lo que no incluye, porque es lo que más conviene saber antes de pedirla. Está pensada para quien todavía no sabe por dónde empezar. Si ya tienes una tarea concreta, es mejor el diagnóstico de veinte minutos. Si lo que quieres es que tu equipo aprenda a usar un asistente, mira la formación para equipos.

Antes de la sesión

Hay poco que preparar, y se pide pronto para que la sesión no se gaste en averiguar cosas.

Cada persona que vaya a estar cuenta, en unas pocas líneas, qué herramientas usa hoy (programas y asistentes de IA, con cuenta personal o de empresa) y qué tareas le quitan más tiempo. Se manda cuarenta y ocho horas antes y sin datos de clientes ni de empleados. También hace falta saber, a grandes rasgos, qué tipos de dato maneja la empresa, por ejemplo clientes con nombre y correo, facturas o historiales. No hace falta enseñarlos.

La sesión funciona con entre dos y ocho personas de la misma empresa, con al menos una que tome decisiones, en una sala o por videollamada con pantalla compartida.

Las dos horas

Van por tramos, y cada uno deja algo apuntado.

Dónde estáis (veinte minutos). Qué herramientas de IA se usan ya, quién las usa y para qué. Se pone sobre la mesa lo que cada uno hace por su cuenta, sin juzgarlo. Es lo primero que hay que ordenar, porque suele haber más uso del que la dirección cree.

Mapa de usos (treinta y cinco minutos). Se recorren las áreas de la empresa y se apuntan las ideas posibles. Cada una lleva la tarea, quién la hace hoy, qué dato interviene y quién revisaría el resultado. Se puede apoyar en la herramienta de decidir qué automatizar primero.

Pausa (diez minutos).

Qué datos no se pegan (veinticinco minutos). Con el mapa delante, se marca qué datos no deberían entrar nunca en un asistente de IA y qué se hace con ellos: se quitan, se cambian por un ejemplo inventado, se trabajan en otra herramienta o no se hace. Es una lista de trabajo para la empresa, no una política jurídica.

Qué probar en treinta días y qué descartar (veinte minutos). De todo lo apuntado se eligen una o dos cosas pequeñas, cada una con una persona responsable y un criterio escrito de «ha funcionado» o «no merece la pena». Y se deja dicho qué se descarta por ahora y por qué.

Cierre (diez minutos). Se repasa lo acordado, se confirma quién recibe el documento y se explica qué pasa después.

Lo que recibes por escrito

Un informe de una página, para quien contrató la sesión, con cuatro bloques cortos: los usos de IA que ya hay en el equipo y quién los lleva, qué datos no se pegan y qué se hace con cada tipo, qué probar en los próximos treinta días con responsable y criterio, y qué se descarta por ahora.

Es de la empresa y se puede llevar a quien se quiera. No lleva datos de nadie del grupo ni de los clientes. Para ver el nivel de detalle antes de pedir nada, hay un informe de ejemplo. Es ficticio: la empresa, las personas y los hechos son inventados.

Lo que no incluye

Esta parte importa más que las anteriores.

Tampoco se graba la sesión, y lo que cuenta el equipo se usa solo para preparar el documento. No se cita ni se reutiliza con otras empresas.

Cómo pedirla

La sesión se ofrece solo a quien la pide, desde la casilla de consultoría del formulario de diagnóstico o por correo. Quien contesta primero es Milo, el asistente de IA de IAutoPYMES, que escribe en nombre de Juan Carlos. Te pregunta cuántas personas seríais, si sería en sala o por videollamada y qué tareas os quitan más tiempo. El precio no se da hasta saber quién participaría y qué queréis resolver, y llega por escrito antes de empezar nada.

Tienes el detalle en la página de la consultoría. Si no estás seguro de que sea lo que necesitas, el diagnóstico son veinte minutos gratuitos y sin compromiso. Al final te decimos con sinceridad por dónde conviene empezar, y a veces es por aquí.

Nota: este artículo describe cómo trabajamos nosotros, no es asesoramiento legal ni contractual, no habla de ninguna empresa real y las condiciones de cada proyecto se acuerdan por escrito antes de empezar.

¿Tienes una tarea que repites cada semana? Cuéntanos qué te quita tiempo y en 20 minutos te decimos si se puede automatizar. Sin compromiso. Habla con Juan Carlos.