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2026-10-26

Un monitor en silencio no es una web disponible

Llevas varias webs. Tu monitor lleva una semana sin mandarte un aviso. Es fácil leerlo como buena noticia, pero el silencio solo dice que no ha llegado ningún aviso. No dice por qué.

Puede ser que todas las webs funcionen. Puede ser que el monitor lleve días sin ejecutarse. Puede ser que se ejecute, falle al comprobar y no lo cuente. Y puede ser que avise bien, pero el aviso se pierda por el camino hasta tu buzón. Desde fuera, las cuatro situaciones se ven igual: nada.

Tres respuestas, no dos

Lo normal es pensar que una web funciona o falla. Un monitor honesto necesita una tercera respuesta: «no lo sé».

Esta separación es una propuesta nuestra, no una norma. Sirve para mirar cualquier monitor:

Un ejemplo ficticio, con un reloj inventado y un umbral de cinco minutos puesto a propósito para explicarlo. Un resultado correcto de hace diez segundos es «funciona». Uno correcto de hace una hora ya no demuestra nada de ahora mismo, así que pasa a «no lo sé». Y si no hay ningún resultado, también es «no lo sé». Los cinco minutos son del ejemplo, no una recomendación de cada cuánto tiene que comprobar un monitor.

Lo importante es la segunda mitad: «no lo sé» no equivale a «web caída». Tampoco equivale a «todo bien». Es un tercer estado que conviene ver con otro color y no esconder detrás de un verde.

Lo que dicen las herramientas de monitorización

Los dos sistemas más conocidos para monitorizar servidores documentan este problema con claridad.

Prometheus tiene una función, `absent_over_time`, pensada justo para esto. Según su documentación, devuelve un vector vacío si en el intervalo hay muestras y un elemento con valor 1 si no hay ninguna, y sirve para alertar de que dejan de existir series para una métrica durante un tiempo. Detecta la ausencia, no la causa.

Grafana lo explica sin rodeos en su guía sobre datos que faltan: cuando un objetivo deja de enviar datos, las alertas no saltan y puede que no te des cuenta de que el sistema ha dejado de informar. Separa tres casos que se parecen y no son lo mismo: un error de conexión de la consulta, «sin datos» (la consulta funciona pero no devuelve nada) y «serie ausente» (desaparece una serie concreta mientras las demás siguen). También avisa de que una expresión agregada de ausencia no te dice cuál de ellas ha desaparecido.

Y deja claro que el comportamiento por defecto se puede cambiar. En Grafana, ante la falta de datos puedes elegir entre generar un aviso específico, pasar a alerta, tratarlo como normal o mantener el último estado. Si alguien lo dejó en «normal» para evitar ruido, la falta de datos se leerá como que todo va bien.

No hace falta que uses ninguna de las dos herramientas para sacar la lección. Un monitor tiene que decir qué hace cuando no tiene datos, y tú tienes que saber qué decidió.

Comprueba también el camino del aviso

Un aviso recorre una cadena: se mide, se detecta el problema, se envía y se recibe. Si falla un eslabón, el resultado es el mismo silencio.

Las prácticas de alertas de Prometheus recomiendan vigilar la propia infraestructura de monitorización y ponen un ejemplo concreto: una prueba de extremo a extremo que confirme que las alertas llegan hasta el correo es mejor que una alerta suelta en cada pieza de la cadena. Añaden que una monitorización externa, de fuera hacia dentro, sirve de respaldo si los sistemas internos fallan por completo.

Esa documentación habla de servidores propios, pero la idea vale para cualquier servicio de avisos. No garantiza que el correo llegue a todos los buzones, solo que compruebas la cadena entera en lugar de dar por buenas las piezas.

Tres cosas que mirar antes de dar una web por vigilada

Esto es una recomendación editorial, no una regla de ninguna de las fuentes citadas:

  1. Último resultado. ¿Cuándo es? Si es antiguo, escribe «no comprobado», no «correcto».
  2. Última ejecución. ¿Cuándo corrió el monitor por última vez? Un monitor parado no produce resultados y tampoco avisa de que está parado.
  3. Último aviso de prueba recibido. ¿Has visto llegar uno hace poco? Envíalo solo con permiso y a un destino que controles, por ejemplo una dirección tuya de pruebas. No lo mandes a tu cliente.

Si falta alguna de las tres, apunta «no comprobado». No pongas verde por descarte.

Qué significa el silencio de Guardia

Guardia, el servicio de IAutoPYMES, tiene la misma limitación. Lee cada día cinco páginas públicas de cada web y te escribe cuando algo cambia, un correo por web. Si no cambia nada, no te escribe.

Eso quiere decir que su silencio significa «no he encontrado cambios en las páginas que leo». No significa que la web esté perfecta, porque no ve zonas privadas, no envía formularios y no comprueba que un mensaje llegue al buzón de tu cliente. Un aviso es una ayuda para que lo veas antes, no una garantía de que una web no falle. Lo mismo vale para cualquier otro monitor, y por eso conviene mirar de vez en cuando las tres cosas de arriba.

Si quieres ver qué lee Guardia en la web de uno de tus clientes antes de decidir nada, puedes revisar hasta tres gratis, escribiendo las direcciones. Hacemos la misma revisión que hace Guardia cada día, una vez, y no guardamos las direcciones: https://guardia.exp.iautopymes.com/agencias/

Fuentes

Consultadas el 26 de octubre de 2026. Son documentación técnica sobre cómo se comportan estas herramientas, no estudios ni estadísticas de mercado.

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